ENCUENTRO REGIONAL SOBRE COMERCIO JUSTO


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Como parte de las acciones que lidera el Gobierno Regional a través de conformada Mesa de Comercio Justo de La Araucanía para establecer una estrategia que permita implementar en la región el modelo de comercio justo que equiparé las condiciones de mercado para los pequeños productores y artesanos, es que la Corporación Regional de Desarrollo Productivo organizó un encuentro en la materia que contó con la participación de destacados líderes gremiales y representantes de este movimiento en Latinoamérica.

En la jornada donde participaron más de 200 personas entre artesanos, agricultores, cooperativas y funcionarios públicos pertenecientes a la mesa, expositores como Marco Coscione, coordinador de gestión de recursos de la Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños Productores y Trabajadores de Comercio Justo (CLAC), destacó los beneficios que podría traer la adopción de esta economía social a los pequeños productores.

“Existe una campaña a nivel internacional que promueve ciudades por el comercio justo, y Temuco fue el punto de inicio en la región para construir una estrategia regional que ya inició con la conformación de la mesa, buscándose en mediano plazo establecer nuevas maneras de comercialización sustentadas en la ética(…) que se dé una relación directa entre productores y consumidores en base al respeto y la sostenibilidad económica”, explicó el delegado de la CLAC.

Respecto a los beneficios del modelo, que en países del cono sur como Perú, Brasil y Costa Rica funciona con éxito hace décadas, Coscione agregó que “suele entenderse que el beneficio principal es el pago de un precio más justo por los productos certificados, pero los mismos productores consideran que establecer una relación directa y estable con los compradores para una negociación transparente es el máximo beneficio que se busca fomentar”.

Precisamente, en la comuna de Loncoche desde el año 2016, un grupo de agricultores de frambuesas vieron en la asociatividad una oportunidad real para incrementar las ventas esporádicas y proyectar el negocio hacia la exportación.

“Gracias a que nos certificamos en comercio justo, encontramos a un comercializador serio a quien venderle la fruta y nos garantiza comercialización a largo plazo y bajo estándares éticos que permiten transferirle los beneficios de la prima a los asociados de nuestra cooperativa (…) pagamos un piso de $800 pesos por kilo de frambuesa, un 5 por ciento extra por la calidad del fruto y podemos costear $20 pesos más por kilo por costo de transporte para los productores que viven retirados del acopio”, comentó la gerenta de la cooperativa Loncofrut María Isabel Chamber, que agrupa a 41 socios y cosechan anualmente 180 toneladas que exportan en su totalidad a un supermercado en Suiza.